Ajaccio. Córcega


EXCURSIONES DEL CRUCERO MSC ORCHESTRA

AJACCIO, CÓRCEGA (FRANCIA)

Nuestra primera escala del crucero fue Ajaccio, la capital de la isla de Córcega. En esta pequeña ciudad nació el célebre militar francés Napoleón Bonaparte.
Después de ver diversos folletos sobre la ciudad y de leer las experiencias de algunos cruceristas vimos que la mejor forma de ver esta ciudad era por nuestra cuenta.

Llegamos a puerto a las 12:00 y media hora más tarde desembarcamos. No teníamos prisa puesto que íbamos a estar atracados hasta las 19:00h. Además, no teníamos que coger ningún shuttle (lanzadera) para llegar al centro ya que estábamos a escasos metros de éste.




Empezamos nuestro recorrido por la Avenida Antoine Serafini donde estuvimos paseando por el animado Marché d'Ajaccio. Encontramos muchos puestos de productos de gastronomía local y de la isla. Pero sobre todo abundaban las aceitunas y los quesos. Todo tenía una pinta espectacular. No compramos nada porque aún nos quedaban muchos días de viaje y no sabíamos en qué condiciones podría llegar a casa.

Al llegar a la plaza Foch (fácilmente reconocible por la escultura de Napoleón como emperador romano), giramos hacia Rue Bonaparte y después hacia la estrechita Rue Saint-Charles donde se encuentra la Maison Bonaparte, la casa  donde vivió Napoleón, reconvertida hoy en un museo. Se pueden ver desde los muebles hasta los objetos personales del gobernante. El precio son 7 euros e incluye un audioguía.
Si no queréis visitarla en la tienda que hay justo al lado hay algunos objetos interesantes de Napoleón como unos cubiertos y un pañuelo.

Seguimos avanzando hasta el final de la calle, donde llegamos a la pequeña plaza de la catedral de Ajaccio. Estaba cerrada, por lo que no pudimos verla por  dentroAsí que nos fuimos hacia la playa de St. François, donde nos dimos un buen chapuzón. ¡Qué playa más bonita!  Aunque no es muy grande y se encuentra muy cerca del puerto, sus aguas están limpias y cristalinas y la arena tiene un precioso tono anaranjado. ¡Ah! y no está nada masificado.
 Junto a la playa se encuentra la Ciudadela, un recinto militar del siglo XV usado como bastión defensivo contra los ataques marítimos y posteriormente, durante la Segunda Guerra Mundial, como una cárcel. Actualmente no se puede visitar su interior.

Si venís en verano, os gusta la playa y no tenéis medio de transporte para ir a otras playas, St. François es la mejor opción.

Después de nuestro agradable baño en aguas corsas volvimos a la avenida Antoine Serafini para visitar algunas de las tiendas de recuerdos, donde compramos unos jabones naturales típicos de la zona, de esos que puedes usar para poner entre la ropa o para lavarte las manos. Huelen superbien.

Terminamos nuestra visita a Ajaccio en tomando unos refrescos en una de las terrazas del Quai Napoleon con vistas al mar.
Evidentemente, se nos quedaron muchas cosas por ver como las Iles Sanguinaires o el museo Fesch, pero cuando se hace un viaje en crucero las visitas no pueden ser muy largas. Lo importante es saber que uno se va a llevar una impresión en general, sin profundizar, del lugar que visita.


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